viernes, 28 de marzo de 2014

El viaje de su vida

Iris nunca creyó en la suerte. Por creer, no había mirado nunca el horóscopo, ni siquiera llevada por la curiosidad, esa curiosidad que tantas veces se dejaba llevar por ella junto a sus compañeras de trabajo. ¡Menuda gilipoyez mirar lo que te va a pasar! pensaba Iris.
Pero, cuando aquella mañana de sol, un sol brillante y tonificante de Mayo, un día más de su rutinaria vida, (que acababa de  dejar de serlo o eso pensaba),  abrió su correo electrónico y vio que había resultado ser la ganadora de un fantástico viaje a Bali, para dos personas. Iris no daba crédito a lo que leía ¡No puede ser! ¡Siempre soñando con un viaja a Bali!
A pesar, de no llevar junto a Luis ni un año, la emoción, la alegría y, la ilusión, no dejaba margen a la lógica, ni al sentido común, ni a pensar ¡qué leches! Pensar ¿el qué?



-¡Luis, Luis, Luis!
-¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿A qué viene ese ímpetu y esas prisas? Recuerda lo que el médico me dijo. Menos prisas…
-Si lo sé. Perdona cariño. Pero ahora entenderás cuando te diga que me ha tocado, mejor dicho, nos ha tocado ¡Un viaje a Bali, 1 semana! Es el viaje de mi vida. Nunca antes habíamos hablado el tema sobre los viajes que soñamos, y este es uno de ellos.
-Ahora entiendo, ahora entiendo, ¡Es fabuloso!
-No pareces decirlo muy entusiasmado, la verdad.
-Ahora que dices verdad., la verdad es que, no hace ni dos días, estuve ingresado y, todavía estoy convaleciente, ¿recuerdas Iris?. Ir a Bali, no es ir a tomar unas cañas. Además, te recuerdo, que necesitamos pasaporte. ¿Para cuándo es?
-Eso poco importa. Es para dentro de dos semanas, pero tampoco te he contado nunca, que tengo una prima, mi querida prima Fátima, que tras un viaje a Bali, decidió quedarse a vivir allí y, tiene contactos muy influyentes en la embajada, siempre dispuestos a hacerle el favor que necesite, que necesitemos.
-....¡Con recursos para todo que me ha salido mi niña! Pues espero estar mejor para entonces, no vayas a creer que no tengo ganas de viajar. ¡Y tanto que tengo! Dáme dos días para pensarlo ¿vale?
-¿Pensar?, ¿pensar el qué?
-Iris, me ha pillado todo de sorpresa, aún no me encuentro bien. ¿Puedes esperar a colgar, que me duche, dormir como dios manda y hablamos pasado mañana? Si no es mucho pedir, claro.
-Claro que si, perdona cariño, es la novedad. Siento ser tan impaciente.
-No pasa nada princesa. Pero prométeme que no hablarás aun nada con tu prima Fátima, que te conozco, conozco a la fiera revoltosa.
-Je, je, je. Prometido. Pasado mañana nos vemos. Cuidate. Besos, te quiero
-Te quiero princesa.

Luis cabalgaba entre mil sentimientos diferentes, pero si a alguno se tuviera que dar nombre, sería que Luis tenía miedo, mucho miedo.
Aprovechó para escribir un correo electrónico al único amigo que le quedaba, esa era la verdad. Necesitaba desahogarse. Tantos días enfermo en cama le nublaba todos los pensamientos.
-Hola cariño, ¿Cómo estás?, yo apenas sin dormir pensando en el viaje. ¡Seguro que lo pasaremos de lujo!
-Pues no mucho mejor la verdad. Oye Iris, he estado pensando que, como no estoy al 100% todavía y, como tampoco llevamos mucho tiempo juntos…
-¿Perdona?
-Te explico, llevamos apenas llega al año, me pilla convaleciente, me dices que está tu prima allí. No vayas a pensar que soy un anticuado, o retrógado, pero no creo que sea lo más oportuno, mejor dicho, el momento más oportuno para mí.
-Entiendo, ¿Y qué me quieres decir con todo eso?
-Te quería decir, que había pensado que podías ir con alguna compañera de trabajo, alguna amiga, seguro que les encantará la idea. ¿Qué te parece?
-¡Luis! Lo sé que podría ir con alguna compañera o con alguna amiga, pero si te lo he dicho a ti, es porque me hace ilusión ir contigo. Ni voy a llamarte anticuado ni retrógado, tranquilo. Entiendo…
-¿Entiendes?
-Pensaré en ir con alguien pues, pero espero que luego no me pongas caras largas, ya sabes cuánta ilusión me hace.
-No seas tontita y ve.
-Ahora mismo llamo a mi prima. Mañana nos vemos. Te quiero tontorrón. Descansa
-Igualmente, te quiero princesa.

Iris ni corta ni perezosa, descolgó el teléfono y llamó a su prima Fátima, la cuál, se pondría loca de contenta. Habían vivido tantas aventuras juntas…

-Fátima, ¿eres tú?
-Si, ¿Iris?
-Si, soy yo. Tengo que darte un notición primita. Bueno, ya de paso dos noticias en una jejeje.
-Cuenta, cuenta, soy toda oídos. ¿Pero cómo estás?
-Súper bien, mira...voy a empezar por la primera noticia que te tenía que haber contado mucho antes. Llevo casi un año con un chico y, estamos genial. Es cariñoso, atento, ya sabes...Pero resulta, y aquí viene el notición para mí… ¡He ganado un viaje a Bali en un sorteo! ¿No es genial?
-¡Y tanto que es genial!, ¡Es la leche!!!! ¡Enhorabuena!, ¡Eso hay que celebrarlo!, ¿Para cuándo tenéis pensado venir?
-Ummmm ¿venir?, verás...Luis, ha estado enfermo, aunque ya está mejor, está curado prácticamente. Luego me reconoció que era pronto para hacer un viaje juntos, bla bla bla. Le conté que estabas viviendo aquí, y…
-Y…. Pues ahora te toca hablarme tú de él. O mejor aún. Me envías ahora mismo una foto de él, me está matando la curiosidad. Ayyy mi Iris, con lo loquita que ha sido siempre y, hablándome de amor. ¡No me lo puedo creer! Me alegro muchísimo primita.
-Gracias prima. Te envío ahora mismo una foto para que le conozcas.
-¡Genial! Y, así le doy el visto bueno, que ya sabes que yo para hombres siempre he tenido mejor ojo que tú.
-Je, je. Tengo que reconocer Fátima que si. Por eso te mando la foto, porque ya sabes que no me gusta enseñar mis ligues jajaja.
-Ja ja ja. Pues ahora mismo, sin más dilación, me pongo en contacto con la embajada. A la tarde te llamo.
-Vale. Muchas gracias. Besitos Fátima.
-Besitos Iris.

Pero, la curiosidad mata al gato y, lo primero que hizo Fátima nada más colgar es abrir el correo para ver la foto del novio de su prima, que habría llegado ya, conociendo lo impaciente que era su ésta.

-¿Iris?
-¿Fátima?, ¿Pasa algo? Te noto preocupada.
-Verás….
-Menos mal que te pedí la foto de tu nueva joyita primita.
-Al grano Fátima, que te conozco, ¿qué pasa?
-Pasa, que no es que tu novio esté malito, ni tenga unos principios y valores demasiado arraigados que digamos…
-Al grano, me estás preocupando.
-¿Empiezo a enumerarte los antecedentes penales?



martes, 11 de marzo de 2014

Descubrir el personaje que hay detrás ¿Te animas a descubrirlo?

Su madre nunca fue lo que se dice, una mujer con estabilidad emocional.

Acariciando con sus dedos largos y finos su nuevo vestido rojo de seda, sintió un intenso
escalofrío sin saber exactamente el por qué.

Samantha tenía claro lo que quería. Se casaría, formaría una familia en una gran casa rodeada
de inmensos rosales rojos, que ella misma cuidaría con todo el amor y esmero, éste que nunca
había recibido en su tan temprana edad. Pero, el no haberlo recibido no le robaba el derecho de
poder captarlo como solamente los niños podían hacerlo.

Todos sus íntimos sueños quedarían postergados. Lo supo el mismo día que vio a Samuel
entrar por aquella puerta enmarcada con madera de roble, una puerta que tantas veces había
cruzado ella misma y, jamás se había parado a observar su hermosura.

Su primera relación duró lo que dura el paso, de la Primavera al Verano.

A pesar de su hermosura, su inteligencia y ambición, jamás había encontrado el candidato
perfecto para ser cómplice de sus más íntimos y anhelados sueños. 

Una maldición parecía
recaer sobre ella. Nunca olvidaría aquellas palabras de su madre: Eres muy bella hija mía, pero
usa tu inteligencia exquisita, porque mucha gente incauta, de dudosos pasados y futuros
inciertos, querrá aprovecharse de tí.

Si de algo carecía su madre, no lo era desde luego, de sexto sentido y, de su saber de la vida.

Si la carrera de Samantha iba en auge, no lo era menos, su intensa y ajetreada vida social. Se
sentía en aquellos momentos llenos de glamour y poder, como una sirena en alta mar; bella y
poderosa.

Tras Samuel, llegarían otros hombres de diversas provincias, países y, muy diversas
reputaciones.

Sabía que su vida tomaría un giro de 180º, cuando se vió en aquel cuartito oscuro, de míseros
metros cuadrados y, en el cuál, solamente se vislumbraba un hilo de luz, cuando le pasaban
algo de comida.

Tenía la misma habilidad de entrar los problemas como de salir de ellos. Se dio cuenta de éste
sutil detalle cuando se disponía a firmar aquel documento. Subió a la furgoneta aquel día gris de
Invierno, nunca lo olvidará. Al menos se disponía a volver a casa y, podría poner en orden sus
pensamientos y, su cuerpo en óptimas condiciones.

Se durmió, mientras dos lágrimas sellaban su inmaculado rostro, suave como su vestido rojo
de seda favorito. Rojo, rojos los rosales, rojos su vestido y, por qué no decirlo...roja es la sangre
que muchos querían ver derramada.

Soñó con aquellos inmensos rosales, con niños rodeando su casa. Tenía lo que siempre
soñaba en su pronta juventud.
El amanecer no llegó… Cuando más corres buscando la vida, es momento de abandonar