jueves, 28 de junio de 2012

APRENDE A GESTIONAR TU ENFADO

Ira, rabia, impotencia, enfado...quien más quien menos se ha dejado llevar alguna vez por alguna de estas emociones con consecuencias, a menudo, no demasiado positivas. Un comentario malintencionado por parte de un compañero de trabajo, una contestación inadecuada de tu hijo, etc... son muchas las ocasiones en las que te sientes a punto de estallar.

PARA EVITAR ESTAS REACCIONES INADECUADAS.

-RESPIRA PROFUNDAMENTE. Dos o tres respiraciones profundas oxigenarán tu cuerpo y calmarán tu alterado corazón, relajándote al instante.

-PIENSA EN LA CAUSA DE TU ENFADO. Aprovecha esa pausa, no sólo para preguntarte por qué te enfadas, sino también para qué. ¿Qué consecuencias tendrá tu ataque de ira? ¿Servirá para solucionar el problema o, todo lo contrario, lo más probable es que lo complique todavía más?

-REPLANTEA LA ESTRATEGIA. Tras esta breve reflexión, es posible que hayas logrado calmarte y, en lugar de explotar en un estallido de rabia o realizando comentarios cínicos, expreses tu enfado de otra manera mas positiva. No se trata de reprimir tus sentimientos, sino de expresarlos de una forma no agresiva, no sólo por respeto a los demás, sino también a ti mismo/a.