lunes, 14 de mayo de 2012

LAS EMOCIONES ANTE LA TORMENTA


Las discusiones forman parte de la vida: son uno de los efectos de que todos somos diferentes en nuestro modo de responder a las diversas situaciones que la vida nos presenta.

En un conflicto, solemos achacar y culpabilizar a los demás, y realmente la responsabilidad de nuestras emociones y necesidades son nuestras. Enjuiciamos, interpretamos y malentendemos muchas veces y todo esto tiene un efecto subliminal de herir a cada una de las partes, ponerlas a la defensiva y por lo general conducen a una gran dosis de tensión.

Una comunicación auténtica, nos da la posibilidad de asumir nuestra responsabilidad, la responsabilidad de nuestras emociones y necesidades como dije anteriormente.

A veces nos puede ayudar, expresar lo que sentimos, conectarnos con nuestras sensaciones más profundas. Conectar al igual con nuestro cuerpo, nos permite diferenciar entre lo que vivimos en la experiencia de nuestros sentidos y los juicios y comentarios vinculados al comportamiento o a las palabras de los demás.

Modos de conseguir una comunicación más auténtica.

1.- Describir del modo más objetivo posible la situación que plantea el problema., hablando de ella como lo haría un narrador externo.
2.-Describir lo que sentimos, refiriéndonos a nosotros mismos, sin acusar a los demás
3.-Hacer caso a tus necesidades y  no a las soluciones que esperas del otro.
4.-Explorar juntos lo que el otro estaría dispuesto a hacer para intentar satisfacer tus necesidades.

Y para finalizar os dejo un proverbio africano: “No olvides que cuando señalas a alguien con el dedo, tres de tus dedos se dirigen hacia ti”

Yolanda.

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